Tragaperras y botes progresivos
Los juegos progresivos suelen ser beneficiosos para los apostadores. Cuentan con la incalculable ventaja de que tienen un pozo que, solamente con el paso del tiempo, sigue aumentando en forma indefinida, hasta que, eventualmente, algún dichoso apostador logra bailar la danza de la fortuna y obtiene el ansiado premio que todos los apostadores perseguían.

En el caso de las tragaperras ocurre exactamente eso. Más aun: podríamos decir que las tragaperras son no solamente un caso testigo de lo narrado, sino que son el mejor ejemplo de ello, el arquetipo del juego con bote progresivo, la forma de narrarlo con mayor precisión.
En efecto, cuando alguien busca una tragaperras ara hacer apuestas, es harto probable que intente conseguir una tragaperras con bote progresivo. De esa forma, estará compitiendo por obtener un premio millonario, mucho más alto que el que podría perseguir si la tragaperras en la que juega no cuenta con un bote de ese tipo.
Las tragaperras con botes progresivos, por lo demás, funcionan de manera similar a las otras. Pero para competir por el bote, muchas veces se debe apostar el máximo.

